lunes, 21 de marzo de 2016

En el día mundial de la poesía
me ha llamado el norte para despegarnos.

Y en el puerto, no engaña la primavera,
nos recibe con nieves y advierte,
pronto los copos serán lágrimas.

Pocas nubes veo para igualar nuestra tormenta.

Los cerezos de Neruda aún se esconden en tus miedos.

Las vías carcomen la tarde, que se aleja,
un día fuimos frontera,
como Albania y Grecia.

En el día mundial de la poesía,
me sobran horas de viaje para decir
que ya no sé quién eres,
que ahora transmites frío
que no hay problema,
apareces en todos los libros
como la princesa triste de Darío.