miércoles, 20 de junio de 2018

Mi cerebro manipula una gota de óxido,
la deja caer, aplasta.

La poesía de otros me cree inútil, me anula, no existe el papel, el teléfono hace que bloquee, odio repetirme, divago,
no contesto a tu mensaje, nunca pensaré por mí mismo, no estoy preparado,
me escondo, no me atrevo, nunca llegaré
a pisar los jardines, soy eterno
en mis moldes, verbo copulativo, despegado, solo.

Este texto es demasiado largo, cansado,
mis palabras son mudas, nadie las ve,
nadie las piensa
y tú mucho menos.
Escribo rápido y mal, no lo entiendo, la ciudad asoma por un ojo de buey que solo se forma en mi retina, la lente es difusa y borrosa, hay que extirparle piel y maleza, pero detrás se esconde la vida, esperanza agria.

Nadie se acordará de mí,
cuando me vaya.