Y que yo ya te había escrito aunque no lo supiéramos.
Porque antes ya estabas aunque no pudiera verte.
Porque mis brazos, que no son creyentes, estaban esperando a convertirse.
Te están esperando. Te estaba esperando.
"Si quieres enemigos ya los tienes, pero si socios buscas... ¿cuándo vienes a repartir conmigo la poesía?"