Todos los poemas tienen sus historias.
Los míos eran las nuestras,
mi complicidad con las uñas
y con los techos que conocían
todos mis tropiezos.
Los girasoles crecen con el Sol,
y mis rayajos en el folio con la Luna.
Cada noche te dibujo a pies juntillas,
será por todas las que perdimos (perdiste)
con las pieles equivocadas
mientras servidor te esculpía
un par de versos cada rato,
haciendo amigos entre los fantasmas
de mi habitación.
Algún día te contaré como sin hacer nada
tuviste la culpa de todo.
Algún día.
"Si quieres enemigos ya los tienes, pero si socios buscas... ¿cuándo vienes a repartir conmigo la poesía?"
lunes, 28 de septiembre de 2015
lunes, 21 de septiembre de 2015
Como decírtelo
Espero un mensaje que no llega,
me muerdo las uñas.
Me agarro a un clavo ardiendo,
le recorto el tiempo a los relojes,
duermo aferrado a la esperanza
y por último,
la pierdo,
porque no llegas.
Iluso como siempre,
te imagino y te sueño en todos los rincones del mundo conocido,
y también en la Luna,
conmigo.
A veces recuerdo las bromas
que sólo a tí te hacían gracia.
Y echo un trago al agua (la tengo al cuello)
y miro otra vez el reloj.
Y busco adjetivos que den alguna respuesta
a mis delirios,
en vano.
Y ahora te ríes de otros chistes,
te haces fotos, miras a otros ojos,
llenas Madrid con tu sonrisa,
y no es de mi mano.
Como decírtelo.
Se ha instalado el pretérito cuando te cito,
como el futbolista retirado
o las batallas del anciano.
Que aprenda otro a vivir con ello.
Espero un mensaje que no llega,
me muerdo las uñas.
Me agarro a un clavo ardiendo,
le recorto el tiempo a los relojes,
duermo aferrado a la esperanza
y por último,
la pierdo,
porque no llegas.
Iluso como siempre,
te imagino y te sueño en todos los rincones del mundo conocido,
y también en la Luna,
conmigo.
A veces recuerdo las bromas
que sólo a tí te hacían gracia.
Y echo un trago al agua (la tengo al cuello)
y miro otra vez el reloj.
Y busco adjetivos que den alguna respuesta
a mis delirios,
en vano.
Y ahora te ríes de otros chistes,
te haces fotos, miras a otros ojos,
llenas Madrid con tu sonrisa,
y no es de mi mano.
Como decírtelo.
Se ha instalado el pretérito cuando te cito,
como el futbolista retirado
o las batallas del anciano.
Que aprenda otro a vivir con ello.
lunes, 14 de septiembre de 2015
Luto
Y aquí me ves, de luto
sin haberse muerto nadie.
Excepto yo cuando me muero, por tí.
Porque luto es cuando no ve la manera
de pensar en otra cosa,
y rompe las hojas de los meses
que han pasado sin las charlas
y las risas,
antes diarias.
Luto es (y será) donde el máximo rincón donde coinciden es el mundo,
y ni tan siquiera las fiestas,
los amigos y los viajes
pueden con el negro del vestido,
en otro tiempo rojo y lleno de vida.
Luto es sonreír, sin más,
y aunque parezca antítesis,
en los tres ratos al año que se cruzan,
siendo antaño esa sonrisa sólo comienzo.
Luto es, al fin y al cabo,
mirar para otro lado.
Ser desconocidos.
Indiferentes.
Amnésicos.
Y aquí me ves, de luto
sin haberse muerto nadie.
Excepto yo cuando me muero, por tí.
Porque luto es cuando no ve la manera
de pensar en otra cosa,
y rompe las hojas de los meses
que han pasado sin las charlas
y las risas,
antes diarias.
Luto es (y será) donde el máximo rincón donde coinciden es el mundo,
y ni tan siquiera las fiestas,
los amigos y los viajes
pueden con el negro del vestido,
en otro tiempo rojo y lleno de vida.
Luto es sonreír, sin más,
y aunque parezca antítesis,
en los tres ratos al año que se cruzan,
siendo antaño esa sonrisa sólo comienzo.
Luto es, al fin y al cabo,
mirar para otro lado.
Ser desconocidos.
Indiferentes.
Amnésicos.
lunes, 7 de septiembre de 2015
Por los siglos de los siglos
Tachones que piden clemencia,
miedo en el rostro.
Folios vacíos, verbos excelsos,
ríos revueltos, negros. Y olvidos.
Ventanas enfrentadas,
miradas miopes que te buscan
en las repletas playas de agosto.
Luz de artificio a mediodías,
Reyes Magos, ratones Pérez,
los unicornios, nuestra historia...
y demás mentiras.
Desfiladeros congostos,
montañas de besos prescritos
piden oxígeno a gritos,
gracias a ti cogen polvo
por los siglos de los siglos.
Tachones que piden clemencia,
miedo en el rostro.
Folios vacíos, verbos excelsos,
ríos revueltos, negros. Y olvidos.
Ventanas enfrentadas,
miradas miopes que te buscan
en las repletas playas de agosto.
Luz de artificio a mediodías,
Reyes Magos, ratones Pérez,
los unicornios, nuestra historia...
y demás mentiras.
Desfiladeros congostos,
montañas de besos prescritos
piden oxígeno a gritos,
gracias a ti cogen polvo
por los siglos de los siglos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)