domingo, 12 de junio de 2016

Quiero cambiarlo todo.

La niña de las mariposas ha crecido,
pero sigue siendo la misma.
Sigue siendo ella.
¿Es que acaso no se da cuenta?

Correr hacia la luz es mirarte a los ojos. Ahora se sienta a mi lado,
y vuelvo a tener tres años
y la muerte no existe, soy eterno.

Me pellizco, es pasado.
La tengo delante, la quiero, la he perdido. Puro laísmo ilustrado.
Su camino está lleno de puentes destrozados.

Quiero decirla que todo irá bien, pero agacho la cabeza.
Mi mundo no es ejemplo para nadie.
Te has ido y ya no volverá jamás la calma.

Quiero cambiarlo todo porque es mentira, sin sentido, inconexo.

¿Merece la pena todo esto?