miércoles, 26 de diciembre de 2018

¿quién vigila el umbral de la belleza?
¿cuándo se aprende la muerte?

¿en qué habitación se esconde
el que duerme con las puertas abiertas?

¿existe la felicidad
para el que sabe más de la cuenta?

¿es libre el vigilante?
¿hasta dónde llega la certeza?
¿cómo se remonta la indiferencia?

¿tienen memoria de crisálida
las mariposas?

¿existe un lugar físico
dónde aún vive tu infancia?

¿quién le cuenta al final que es su final?

miércoles, 20 de junio de 2018

Mi cerebro manipula una gota de óxido,
la deja caer, aplasta.

La poesía de otros me cree inútil, me anula, no existe el papel, el teléfono hace que bloquee, odio repetirme, divago,
no contesto a tu mensaje, nunca pensaré por mí mismo, no estoy preparado,
me escondo, no me atrevo, nunca llegaré
a pisar los jardines, soy eterno
en mis moldes, verbo copulativo, despegado, solo.

Este texto es demasiado largo, cansado,
mis palabras son mudas, nadie las ve,
nadie las piensa
y tú mucho menos.
Escribo rápido y mal, no lo entiendo, la ciudad asoma por un ojo de buey que solo se forma en mi retina, la lente es difusa y borrosa, hay que extirparle piel y maleza, pero detrás se esconde la vida, esperanza agria.

Nadie se acordará de mí,
cuando me vaya.