lunes, 21 de septiembre de 2015

Como decírtelo

Espero un mensaje que no llega,
me muerdo las uñas.
Me agarro a un clavo ardiendo,
le recorto el tiempo a los relojes,
duermo aferrado a la esperanza
y por último,
la pierdo,
porque no llegas.

Iluso como siempre,
te imagino y te sueño en todos los rincones del mundo conocido,
y también en la Luna,
conmigo.
A veces recuerdo las bromas
que sólo a tí te hacían gracia.

Y echo un trago al agua (la tengo al cuello)
y miro otra vez el reloj.
Y busco adjetivos que den alguna respuesta
a mis delirios,
en vano.
Y ahora te ríes de otros chistes,
te haces fotos, miras a otros ojos,
llenas Madrid con tu sonrisa,
y no es de mi mano.

Como decírtelo.

Se ha instalado el pretérito cuando te cito,
como el futbolista retirado
o las batallas del anciano.

Que aprenda otro a vivir con ello.


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